
| 20.11.2009 |
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| Después de 10 días traumáticos el fútbol vuelve a su ritmo cotidiano en Alemania: - En Bayern van Gaal se juega el puesto contra el líder, Leverkusen, entrenado por el mismo que le salvó el caminado al club de Munich al final de la temporada pasada: Heynckes. ¡Paradojas de la vida! - En Hoffenheim hay revuelo porque a su mecenas, Diezmar Hopp, lo venían extorsionando por 5,5 millones euros. El responsable ya está en manos de la policía y el asunto olvidado, pero el segundo tema –Carlos Eduardo- no, al brasilero, que debutó con su selección, lo quieren vender por 50 millones euros. - Suena a chiste pero es verdad, el partido estrella de la jornada del fin de semana de la Bundesliga es Dortmund contra Maguncia 05, y no por el primero sino por el segundo equipo, que viene cumpliendo una gran campaña y es sexto. - Zlatko Dedic y Anthar Yahia anotaron los goles que le dieron el cupo a sus países (Eslovenia y Argelia) al Mundial de Sudáfrica y en su equipo, el Bochum, que va de penúltimo, no rinden. Este fin de semana, sintiéndose héroes, enfrentan al Hamburgo. - Edin Dzeko, goleador del Wolfsburg, podría terminar en invierno en Milán. Al serbio, que no irá al Mundial, es mejor venderlo ahora (calculan en la sede de la Volkswagen) pues en verano del 2010 (cuando se esperaba elevará su cotización) el mercado se moverá con otros nombres, el de las estrellas mundialistas. Dzeko es hoy muy caro pues se le extendió y mejoró su contrato y sin Mundial sus acciones caerán rápido. - Raúl Bobadilla, delantero argentino del Moenchengladbach, será baja de su equipo este fin de semana, Klose, del Bayern, también faltará. Hay más, pero… ¿y mi tiempo para otras cosas? |
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| 16.11.2009 |
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| Con todo respeto: Enke se merecía algo más digno. El fútbol “peló el cobre” como dicen en el barrio en el que crecí refiriéndose a la incapacidad del lobo de esconder su esencia bajo la piel del cordero. Una amiga mía que hoy vive en Los Angeles describía este tipo de escenas con un único adjetivo, “patético”. El féretro en el punto central, las porterías vacías, las tribunas repletas, los palcos de honor también, los periodistas en sus puestos tomando apuntes, los fotógrafos corriendo a un paso que ellos describirían como discreto, y cinco cadenas transmitiendo en directo. Políticos de los partidos más importantes de la región presentaron sus discursos ante un público que ellos solos no hubieran nunca alcanzado, el que prácticamente llenó el estadio del Hannover que pocas veces recibe tanta gente como para el entierro. Y afuera el famoso “public viewing”, la transmisión en directo, por pantallas gigantes, de lo que acontecía en el estadio, para que los que no madrugaron tampoco se perdieran lo que estaba pasando. Además, bufandas y camisetas, salchichas y cervezas, flores y pañuelos… todo a la venta. Patético, el fútbol decidió volver un entierro en un espectáculo más alrededor de los suyo, y me da pesar por aquellos que sí llevan la pena en sus corazones, porque una cosa es que a todos nos duela esta perdida, y otra que la muerte sea instrumentalizada. No me puedo imaginar que el propio Enke hubiera escogido esta despedida si en su poder estuviera. Rimbombante, grandiosa, gigante, inolvidable, sí, todo eso fue, ¿pero digna? |
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| 10.11.2009 |
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| Al mejor estilo de aquel de 1974: blanco y negro... !Huele a título! (fotos de la DFB) ![]() ![]() |
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| 08.11.2009 |
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| Tal vez ya escucharon al respecto, yo se los profundizo. Que fecha ni que fecha, la doce de la Bundesliga cayó en el olvido, ni el gol de Grafite, ni el del colombiano Soto, ni la marcha firme del Leverkusen merecen atención. El fin de semana lo dominó el Bayern (no en la cancha que contra el Schalke, pese a haber mejorado, apenas sí empató) gracias a que uno de sus “hijos más queridos” (Philipp Lahm) se atrevió a llamar las cosas por su nombre: “al pan, pan; al vino, vino”. Y como las verdades duelen, pues ya el club, herido, le puso una multa que alcanzó un monto récord (pese a que aún no se conoce verdaderamente cuánto fue). Pero las cosas por el principio (y para que se den cuenta que desde este blog hemos hecho el análisis correcto) veamos que dijo Lahm (quien es capitán suplente) en la entrevista publicada el sábado, día del partido contra Shalke: - “Cuando nos comparo con los grandes clubes a nivel internacional, ´nos falta calidad en 7, 8 posiciones estratégicas”. - “En los años recientes las contrataciones no han sido las mejores, hemos comprado jugadores, como en el caso de Robben, porque son buenos, no porque encajen en el sistema, que por cierto no existe”. - “Nuestro problema es el mediocampo, allí no hay quien le reciba el balón a la defensa y lo distribuya a la delantera”. - “!Se compró a Timoschtschuk como segundo 6 pero cuando llegó Robben se volvió a jugar con un solo 6!”. - “Que nos falten los jugadores correctos es el resultado de la falta de una filosofía clar en el club”. - “El club tiene que decidirse, cuando llega un entrenador, por un sistema de juego. Si uno compra a Mario Gómez hay que jugar entonces un 4-4-2, pero como llegó Robben entonces jugamos 4-3-3”. Hasta aquí el resumen de las muchas cosas que dijo Lahm (quien defendió a van Gaal como entrenador aunque criticó sus fichajes –Braafhied, Pranjic- y de Klinsmann dijo poco más o menos que nunca dio una charla técnica ni dio instrucciones estratégicas) en una entrevista a espaldas del club. Uno de los autores de la entrevista me contó (y creo que lo puedo revelar aquí sin temor a cometer una indiscreción) que esta no se realizó por iniciativa suya o de su periódico (Sueddeutsche Zeitung) sino que se generó desde el mismo Lahm. El gerente del Bayern, Uli Hoeness, también muy bien informado, salió al contragolpe y acusó a Roman Grill de haberlo orquestado todo. Grill es un ex jugador de la inferiores del Bayern, entrenador de la misma categoría, ex funcionario del departamento de prensa del club hasta cuando se transformó en manejador de tres (hoy exitosos) talentos juveniles formados en Munich (Haargraves, Lahm, Trochowski) y hoy aspirante a un puesto como gerente deportivo de un club importante de la Bundesliga, propósito que estuvo a punto de lograr en Hamburgo hace un par de meses. “La entrevista debieron haberla titulado: los pensamientos de Grill en la boca de Lahm” dijo un furioso Hoeness al termino del partido contra el Schlake al tiempo que se preguntaba “importante es saber por qué querían que la entrevista saliera hoy, cuando jugamos un partido importante, y no el lunes”. Y aún diciendo la verdad (algo que se pudo apreciar casi simultáneamente con la lectura de la entrevista en el estadio en el juego contra Schalke) Lahm violó dos reglas del club: 1) Las entrevistas deben solicitarse, ser organizadas por el club y autorizadas por el jugador. Esta es una cláusula contractual aceptada por cada jugador. 2) Es un tabú criticar públicamente al club, al entrenador y a sus compañeros. Ahora le toca pagar una multa enorme, algo que también le tocó hacer a un jugador que hace un par de años habló conmigo a “calzón quitado” y luego le tocó de castigo renunciar a una parte de su salario que era casi 100 veces lo que yo recibí del diario donde se publicó. El mismo jugador luego me dijo “la próxima vez le pago más bien por no darle la entrevista”. En el Bayern los problemas siguen, pero por lo menos alguien ya los nombró claramente. |
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| 05.11.2009 |
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| Es triste ver lo que pasa con los equipos de la Bundesliga en la máxima competición del fútbol a nivel de clubes: a punto de irse eliminados (Bayern), con la esperanza de clasificar pese a pasar por un pésimo momento (Stuttgart), con un pie adentro pero sin la confianza de lograrlo (Wolfsburgo). Lo del Bayern es una tragedia anunciada; pases de lado a lado sin sentido, carencia de profundidad que impide que se generen oportunidades de gol pese a la delantera de lujo que se tiene (Gómez, Klose, Toni, Robben), y un entrenador que ¡vaya sorpresa! no sabe qué es lo que pasa con su gente. Lo del Stuttgart lo resumió aún mejor el entrenador Babel al finalizar el partido del 1-1 contra Sevilla: “no sirve de nada jugar bien 25 minutos si los jugadores están llenos de miedo los otros 65 y la verdad que no me explico esa actitud pues el único que tiene que tener miedo aquí soy yo, al fin y al cabo al que despiden si las cosas no marchan bien es al técnico”. Por lo menos el Stuttgart, ganando sus próximos partidos, estará al otro lado, lo cual no se puede decir del Bayern. Y en Wolfsburgo, segundo del grupo B, los nervios se sienten ante la responsabilidad, es como cuando uno está a punto de ganarse el “gordo” de la lotería y de pronto cunde el pánico sobre qué hacer con el dinero. Los campeones alemanes ganaron en Turquía y ahora van por un empate –en el que no creen- a Moscú, y luego a definir su suerte frente al grande, frente al ManU. Cada uno de los representantes de la Bundesliga en la Champions League ameritaría un análisis profundo, pero no lo entregaré por una sencilla razón: ninguno saldría bien librado. Por eso, y confiando en el fútbol alemán, cierro los ojos, uno las palmas de mis manos, agacho la cabeza y hago lo que uno, usualmente, hace en esa posición: lleno de fe espero el milagro. |
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| 02.11.2009 |
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| Basta ver los tableros de la Bundesliga para comprender un poco cómo, sin hacer ruido, clubes (casillero de posiciones) y jugadores (casillero de goleadores) van ganando espacio allá arriba, donde están los mejores. El Bremen es uno de esos clubes; luego de una decepcionante temporada 2008/2009 (pese a ganar la Copa Alemana) cambió del cielo a la tierra: de favorito pasó a ser un “underdog”, como dicen los que hablan ingles, un “gallo tapado” para los que –como yo- manejan mejor el lenguaje popular. Se fue Diego y el equipo dejó de ser un carrusel que giraba en torno suyo, ahora en el medio tiene un nuevo valor, Özil, reforzado por un “bailador” como Marin, y un “viejo zorro” como el peruano Pizarro. Bremen es hoy segundo del campeonato y cada peldaño ha sido ascendido con paciencia y constancia, lejos de la euforia de subir como cohete. El otro club que (para sorpresa incluso de su propio entrenador) se afianza arriba es el Schalke de Magath; las dos grandes pruebas del equipo (enfrentar a Hamburgo y Leverkusen, que son la vara de medir de la Bundesliga actual) se han superado sin ganar, pero evitando perder, y eso a punta de lucha y sacrificio de un plantel lleno de muchachitos. Nadie esperaba que la cuerda diera para tanto, y la próxima semana ante el Bayern, los de Magath incluso pueden darse el lujo de perder sin caer más allá de la quinta posición, aun por encima de los de Munich. Igualmente arriba –esta vez sin la gloriosa fanfarria que rodeó su primer campeonato en la primera división- se encuentra uno al Hoffenheim que suma, y suma, y suma, y pese a ello pasa desapercibido, lo cual es bueno para el equipo que tiene grandes objetivos pero para alcanzarlos necesita la calma que da ser 5 a una distancia de los primeros susceptible de ser recortada. Después suyo vienen las grandes decepciones: Bayern y Wolfsburgo. A estos les siguen tres verdaderas sorpresas: Maguncia 05, Francfort y Dortmund. El primero sorprende con su eficiencia y nuevo alegre y movido fútbol; el segundo porque pese a sus limitaciones ha desarrollado una inteligente estrategia que se reduce a acumular puntos cuando se enfrenta a sus iguales, algo parecido a lo que hace el tercero de este trío, pero con más clase. Y de los individuos ni hablar. Encabezando la tabla de goleadores está uno que a punta de anotar y anotar y anotar va a conseguir que lo convoquen a la selección alemana pese a que el entrenador Löw se ha resistido a ello argumentando que “otros delanteros pasan mejor en el sistema”: Stefan Kiessling. Y apenas un gol detrás suyo (6) viene otro en busca del perdón del seleccionador: Kevin Kuranyi, quien fue despedido del equipo nacional, algo parecido a quienes acumulan igual número de anotaciones, pero en sus países, Ivanschitz (Austria) y Pizarro (Perú). Y el último en esta lista de callados individuos es uno que fue siempre “prometedor talento” y no cuajó: Aaron Hunt del Bremen, que va tan bien que tiene sentado al boliviano Marcelo Moreno. En la Bundesliga hay cosas que pasan sin causar gran estruendo, pero que son importantes. |
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| 30.10.2009 |
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| Sorprendió la partida del volante argentino del Bayern, no porque nadie se la esperara (que con ella contaban todos, y eso desde hace mucho rato) sino por el momento, pues se esperaba que él jugador tuviera por lo menos la ambición de seguir intentándolo en Europa. Pero ese es quizás el principal problema (en lo personal) de Sosa, su falta de ambición. Por eso regresa al mismo sitio de donde salió. Lo de “El Principito” es una triste historia llena de malentendidos (de parte del Bayern) y de “hambre” (de parte de Sosa). Sobre el jugador quiero decir que no por su carencia de ambiciones es alguien menos valioso, no, nadie está obligado a hacer todo por el triunfo, y tampoco es un pecado, ni demerita al ser humano, no entregarse obsesionadamente a hacer de sus talentos algo que quizás uno no quiere. El problema es que en Munich todos son así, obsesivos, y el que no es así pierde. Sosa no es así, y no conozco sus razones, y perdió. Pero el malentendido empezó por el Bayern, que herido en su orgullo tras haber perdido el duelo para fichar en su momento en Argentina a Sergio Agüero, se dedicó a buscar un “joven y promisorio talento”. La respuesta fue Sosa. Pero Sosa para triunfar necesitaba lo que tenía en su patria: un entorno que lo adorara, lo protegiera y construyera en torno suyo. En Munich se encontró de un día al otro con grandes expectativas, aún más grandes exigencias, sin un entorno calido, y como uno más. Por otro lado al argentino le sobraron oportunidades, con Hitzfeld no, pero con Klinsmann (y en especial con Martín Vásquez, su asistente) se le abrieron las perspectivas y tenía de su lado a un entrenador dispuesto a construir con y para él; pero Sosa no estaba dispuesto a responder a lo que ese plan demandaba. Klinsmann se fue sin haber podido darle una mano a Sosa, luego llegó el interino Haynckes, que también (porque habla español) se fijo en él, lo entendió, demostró ganas de ponerlo y respaldarlo, pero chocó contra un muro donde las promesas (el talento exhibido en los entrenamientos) se quedaban en promesas. Cuando van Gaal llegó y anunció que quería un 10, o por lo menos una figura central en el medio, fijó sus ojos en Sosa, aún con mayor intensidad cuando Ribéry lo retó y le dijo al nuevo entrenador del Bayern, que esa posición no le interesaba. Pero Sosa volvió a decepcionar. Sosa no dio la más mínima muestra de querer despegar como un cohete, por el contrario, parecía cómodo y satisfecho con sólo entrenar. Y ahora está en Argentina, y seguro que allí brilla… |
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| 28.10.2009 |
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| Ayer y hoy tenemos fechas de la Copa Alemana, Dortmund ya salió de competencia victima de la euforia de un equipo de la tercera división (Osnabrück) y esos son los resultados que hacen de este evento uno de los más populares e interesantes del fútbol en este país. Sin embargo esta nota se la dedico a otro tema que tiene para mí mucho más fondo: la propuesta de establecer topes máximos para las contrataciones de jugadores en la Bundesliga. La idea es simple, ningún equipo podrá gastar más del 70 por ciento de sus ganancias, producto de derechos de televisión, venta de entradas y patrocinios, en la adquisición de nuevos jugadores. Halar este freno es un proyecto del Schalke, equipo que está en graves problemas financieros. Sin embargo la propuesta ha encontrado sólo opositores, en especial la liderada por el club más rico de Alemania, y el cuarto más rico del mundo, el Bayern, que ha comprobado con ello una doble moral pues por un lado defiende ante la UEFA un límite similar (que le permitiría reducir la brecha que lo separa del Real Madrid o el Chelsea) pero localmente (donde por tener el dinero cada día produce una grieta más profunda) se opone a que se imponga un tope. Lo cierto es que una medida de este tipo introduciría una transparencia que hoy no existe en el mercado de jugadores, y obligaría a los clubes a manejar con mayor responsabilidad financiera (que garantice el futuro) su política de transferencias. También es cierto que una de las críticas de los equipos chicos (en especial los de segunda división) es que ellos, que hoy ganan menos, estarían condenados a invertir menos, y por lo tanto se quedarían con jugadores de bajo nivel (por ser baratos), imposibilitados de aplicar una de las principales reglas del mercado libre: “el que no arriesga un huevo (deudas) no gana un pollo (título)”. Es comprensible, como me explicó el entrenador y gerente del Schalke Felix Magath, que el Schalke hoy, cuando sus finanzas revelan un “patas arriba”, quiera frenar a los otros para poder recuperarse. Pero más allá de los intereses del club que tira la idea “al ruedo”, están los intereses de los aficionados de saber que el dinero en los equipos que apoyan se maneja con pulcritud. El 11 de noviembre los 36 equipos de la Bundesliga tomarán decisiones al respecto. Ojala las correctas. |
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| 26.10.2009 |
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| Tremendo movimiento el de este genio: un par de cambios de posición, un avance y ¡tenga! Jaque mate, 3 puntos. Así puede uno resumir el partido del Bayern este fin de semana; también se podría resumir diciendo que el equipo fue silbado sin misericordia por su propia afición, pero la primera opción me gusta más por ser menos dramática y más susceptible de un análisis. El entrenador van Gaal, cuando el partido está 1-1, envía a Demichelis al campo de juego a remplazar a Luca Toni, (central por delantero) y el argentino toma la posición de van Buyten (central por central) y le informa al belga que él tiene que ir arriba a llenar el vacío del italiano (central por delantero). Y van Buyten anota el 2-1, el entrenador celebra su “jugada maestra” y el belga dice, en dialogo con la prensa, que él empezó su carrera como delantero, que cuando tenía 19 años anotó 36 goles, que la idea de ir adelante a apoyar el ataque es suya y que esta vez van Gaal le escuchó y por eso se celebran 3 puntos. Sí, así es el fútbol, un central, que es ya malo de central, se engalana como delantero exitoso. Y el Bayern suma y no convence, mientras los que convencen (Hamburgo y Schalke) tienen que repartirse los puntos en un 3-3 que a ninguno le hace daño pero que tampoco sirve, porque ahora los de Munich están a dos puntos menos de distancia. Pero por lo menos, desde la perspectiva latinoamericana, hay buenas noticias, y están en Dortmund, que le sacó un empate al Leverkusen (que jugó su peor partido de temporada) gracias a dos de los nuestros, el paraguayo Valdez, que como siempre se sacrifica y lucha (no la mete, y ese es su problema pues es delantero) que le puso un centro a Barrios (este empezó a despejar y de seguir así le va a callar la boca a quienes despotricaron de su título de “goleador del mundo”) que éste, estando donde debe estar, metió agradecido de cabeza. No hay que olvidar, antes de cerrar, la escena del chiste: Jens Lehmann, cuyo club, el Stuttgart, se está recuperando (futbolísticamente) a punta de derrotas, de pelea con el recogebolas, que obviamente no quería entregarle inmediatamente el balón y que como el arquero lo grito y lo trató mal, pues se la demora aún más. Ah, y la del cierre, Berlín se recupera, obtuvo un punto (el cuarto en 10 partidos) empatando a 0 con el Wolfsburg, que apenas contará de nuevo con Grafite a finales de semana luego de que lo mandaran de vacaciones a Brasil para que “despeje la cabeza”. Un resumen completo de la fecha aquí. |
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| 22.10.2009 |
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| No me refiero a la tontada de Grafite de hacerse expulsar cuando el Wolfsburgo atacaba en busca del triunfo y ya en el estadio olía a gol. Sin Grafite, y con sólo 10 hombres, el campeón alemán no pudo volcarse los últimos 20 minutos al arco contrario –como era el plan- pues el riesgo de un contragolpe era demasiado grande y no había quien contuviera la salida de los defensores turcos. Wolfsburgo cedió un punto que le va a doler pues al Besiktas no había porque premiarlo con un empate, pero Grafite –bajo de forma desde hace ya varias semanas- no se contuvo y condeno a su equipo a un sufrimiento inmerecido pues el paso a la octavos de final se enredó. A lo que se refiere el título del blog de hoy es a lo que pasa en el Bayern. Lo del partido, ya lo deben saber, es una historia por si misma, pero parte del mosaico: primer gol regalo del Burdeos (que el mismo Bayern lo calificó así), el empate un enorme error de disciplina táctica (y además artístico por parte de los franceses), una expulsión innecesaria (Müller), un segundo gol que es autogol (Altintop), un penalti fruto de una tontería del arquero Butt (que atajó), un disparo de Toni en el palo (que hubiera sido el colmo de la ironía si se mete), otra expulsión (van Buyten pues se dejó ganar la espalda, algo ya natural en él), otro penalti (otra vez atajado por Butt), al final 2-1 y todos contentos, por lo menos con el marcador. Yo les hago otro resumen del partido: ¡Atroz el Bayern, que vergüenza! Hasta ahora, intimidado por sus miradas y despectivas respuestas, no me había atrevido a abordar el tema van Gaal, el entrenador holandés que mete miedo, que en las ruedas de prensa “trapea el piso” con lo que el considera “ignorancia” de los periodistas, el que escribe libros de fútbol que son lanzados al mercado con su propio logo a manera de escudo de armas, biografías del tenor de la Biblia o de la vida de un revolucionario como el Che, el que en Munich pretende hacerle creer a la gente que él se inventó el fútbol, el que se niega a sentarse en programas de televisión con el “Kaiser” Franz Beckenbauer pese a que este sigue siendo el presidente del club que le paga el sueldo.Yo no veo ninguna mejora en el Bayern Munich actual, y apenas lo digo ahora porque es que -de verdad- van Gaal logró poner en duda todo lo que he aprendido de fútbol. Yo pensaba todo el tiempo “Daniel, cierre la boca (el teclado en mi caso), el equipo sí es mejor, lo que pasa es que usted no sabe nada, y van Gaal lo sabe todo, por eso usted no lo entiende, él habla en un idioma de científicos y descifrar lo valioso de su labor es comparable a querer explicar con dibujitos el misterio de la santísima trinidad. Daniel, así no entienda haga lo que el holandés propone: venere”. Pero lo de ayer me puso a pensar: ¿Por qué en el gol de Burdeos no había nadie en el primer palo? R/ Porque el arquero Butt no quiere allí a nadie, y pese a que está comprobado que en los cobros de tiro libre y tiros de esquina por allí se cuelan los goles, el sabelotodo van Gaal le permite al arquero eso. ¿Por qué cuándo se recibe de regalo un gol no se tienen los nervios y la inteligencia de manejar el partido? R/ “Yo qué se, si lo supiera…” textual de van Gaal, que sigue hablando de un proyecto que por ninguna parte se ve. Un equipo como el Burdeos, uno bueno pero ninguna potencia, hizo, sin tener de verdad con qué, lo que quiso con el Bayern; el señor van Gaal habla de “control” y lo que se ha visto (ayer no, que el Bayern casi no tuvo el balón) es una posesión sin sentido, sin alma, sin pasión. El Bayern de van Gaal es un tigre sin colmillos, uno que se pasea alrededor de su presa, ronronea, ruge, pero sabe que no tiene cómo vencerla en pelea limpia. Los que se han dejado asustar en la Bundesliga han perdido; en la Champions nadie se atemoriza con la amenaza de un zarpaso y por eso hoy, cumplida la mitad de la fase de grupos, está por fuera de los octavos de final. |
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Hasta ahora, intimidado por sus miradas y despectivas respuestas, no me había atrevido a abordar el tema van Gaal, el entrenador holandés que mete miedo, que en las ruedas de prensa “trapea el piso” con lo que el considera “ignorancia” de los periodistas, el que escribe libros de fútbol que son lanzados al mercado con su propio logo a manera de escudo de armas, biografías del tenor de la Biblia o de la vida de un revolucionario como el Che, el que en Munich pretende hacerle creer a la gente que él se inventó el fútbol, el que se niega a sentarse en programas de televisión con el “Kaiser” Franz Beckenbauer pese a que este sigue siendo el presidente del club que le paga el sueldo.

